Bueno, son tres cosas que me gustaron
bastante en este curso, y no será posible elegir una sola favorita.
Primero fue la clase en que fuimos a
Kirkhof para ver la presentación con todos los instrumentos caribeños. Aunque
tal vemos no somos todos músicos, me encantó que con las manos y unos
instrumentos que apenas conocimos tuvimos un buen ritmo. Pero además, creo que
nos sirvió muchísimo. Una cosa es ver fotos de un instrumento, escucharlo en
youtube; otra cosa es verlo y hasta tocarlo. Después de eso, cuando en una
lectura o lo que sea, se mencionaba el tres, el bongó, la clave, etc., podía
verlo en mi mente. Al final, pudimos también tocar los instrumentos y pude
probar el tres, lo cual me dio ganas de comprarme uno (aunque eso todabía me hace
falta.)
Segundo, me encantó el día en que probamos
la comida que Gina y Janissa trajeron. Fue riquísima, y también fue un gusto
poder probar comidas que antes no había probado. Lo más es que cuando tú comes
con una persona, llegas a conocerle mejor.
La tercera cosa – aunque como ya dije, no
hay una cosa que fue mejor que las otras – fue leer Bachata del Ángel Caído. Claro que sí, en cierta manera me frustró,
que cada parte tenía que leer unos dos veces no por falta de comprensión del
español sino por el mismo estilo bien difícil del autor. Sin embargo, la trama
me captó, y a veces hasta sentía que estaba realmente en el Riíto. También me
gustó por lo difícil que fue a comprender (espero comprenderlo bastante mejor
tras las dos clases esta semana), y porque me hizo pensar: quien soy yo en el
cuento, que dice el cuento acerca del mundo actual, etc. Creo que también me
hubiera gustado el libro de Villaverde, solo es que con unos capítulos uno no “se
sumerge” tanto en el libro, como sí uno lee el libro total.